Tanzania es la tierra del Kilimanjaro, del Serengeti y de Zanzíbar, y los viajes para solteros en Tanzania ofrecen una combinación de aventura de montaña, safari espectacular e isla paradisíaca que pocas naciones del mundo pueden reunir en un solo itinerario. Subir al techo de África, ver la Gran Migración en el Serengeti y bañarse en las aguas turquesas de Zanzíbar: tres experiencias que el viajero soltero puede vivir en un solo viaje de tres semanas que cambia perspectivas para siempre.
Tanzania es el destino de safari definitivo de África Oriental y uno de los más inspiradores para los viajes para solteros. El país combina el Serengeti, el Kilimanjaro, la isla de Zanzíbar y los tesoros submarinos del lago Tanganica. Pocas naciones del planeta concentran tal diversidad de experiencias únicas.
Lo que hace a Tanzania para solteros especialmente poderoso es la escala de lo que te espera: el Serengeti y el Cráter del Ngorongoro son experiencias que superan cualquier expectativa previa.
El circuito del norte —Tarangire, Lake Manyara, Serengeti y Ngorongoro— puede organizarse con agencias locales de Arusha. Los viajeros solos habitualmente se unen a grupos existentes para compartir costes del jeep. La Gran Migración en el Serengeti (julio-octubre) es el mayor espectáculo animal del planeta.
Escalar el Kilimanjaro (5.895 m) es una experiencia transformadora que se realiza obligatoriamente en grupo con guías y porteadores. Zanzíbar merece al menos tres o cuatro días después del safari: Stone Town y las playas del norte y del este son perfectas para descansar.
En Arusha, el hostal Arusha Backpackers y los bares de la calle Sokoine Road son los puntos de encuentro de la comunidad viajera. En Zanzíbar, los beach bars de Nungwi y los clubes de kitesurf de Paje crean comunidades informales de viajeros.
El visado tanzano se obtiene online o a la llegada. La malaria es endémica en todo el territorio. Para el Kilimanjaro, reserva con meses de antelación ya que los permisos están limitados. Los ferris entre Dar es Salaam y Zanzíbar son económicos y frecuentes.