Panamá es mucho más que su famoso canal: para quienes planifican viajes para solteros en Panamá, este pequeño país centroamericano es una puerta entre mundos, una encrucijada de culturas y un destino que concentra experiencias extraordinarias en un territorio sorprendentemente compacto. Con selvas tropicales, archipiélagos de ensueño, una capital ultramoderna y comunidades indígenas ancestrales, Panamá sorprende a cada paso.
Panamá es el gran hub de las Américas que demasiados viajeros usan solo como escala sin detenerse a explorar lo que el país ofrece. Para los viajes para solteros que buscan un destino compacto, moderno y enormemente variado, Panamá sorprende: la Ciudad de Panamá tiene un skyline de rascacielos que compite con Miami, un casco histórico colonial declarado Patrimonio UNESCO, y una gastronomía multicultural reflejo de su condición de encrucijada del mundo. Además, el archipiélago de San Blas, las selvas del Darién y las playas del Pacífico están a pocas horas de la capital.
Panamá es también uno de los países más seguros de Centroamérica, con infraestructura de primer mundo (aeropuerto hub de toda la región, moneda dolarizada, carreteras en buen estado) que facilita enormemente la logística del viajero solitario.
El Canal de Panamá es la razón histórica de la existencia del país moderno: el Centro de Visitantes de Miraflores permite ver el paso de los grandes cargueros por las esclusas, una experiencia de ingeniería civil que impresiona independientemente del interés previo. El Casco Viejo de Ciudad de Panamá (Patrimonio UNESCO) es uno de los cascos históricos mejor renovados de Centroamérica: sus plazas coloniales, sus hoteles boutique en antiguos conventos y sus restaurantes de cocina panameña de autor son la cara más sofisticada del país.
El archipiélago de San Blas (Kuna Yala), administrado por la comunidad indígena Guna, es uno de los destinos de islas más auténticos del Caribe: 365 islotes de arena blanca con palmeras y agua turquesa, sin hoteles grandes ni turismo masivo, donde se duerme en cabañas sobre el agua y se come lo que pescan los Guna cada mañana. Hacer Panamá para solteros también incluye el Parque Nacional Soberanía —selva tropical a 30 minutos de la capital con monos, tucanes y tapires— y las playas del Pacífico en Santa Catalina, con olas para surf de clase mundial.
La gastronomía panameña mezcla influencias indígenas, africanas, españolas, caribeñas y asiáticas: el sancocho de gallina (sopa nacional), el arroz con guandú, los patacones con ceviche y el ropa vieja panameña son los sabores que definen el país.
El Casco Viejo de Ciudad de Panamá concentra los bares más creativos y el ambiente más cosmopolita: la Plazuela Herrera y los bares de rooftop con vistas al canal son los más populares. El barrio de Marbella y la Calle Uruguay tienen la vida nocturna más activa de la capital. Los tours de San Blas salen normalmente en grupos organizados que crean una comunidad de viajeros natural durante los 2-3 días de la experiencia.
Panamá usa el dólar estadounidense (llamado balboa localmente), lo que elimina el problema del cambio de moneda. El Tocumen International Airport es hub de Copa Airlines con excelentes conexiones. La mejor época es diciembre-abril (temporada seca). Para San Blas, reserva con antelación ya que las cabañas son limitadas; los tours salen desde Ciudad de Panamá en jeep o en avioneta. Los ciudadanos de la UE no necesitan visado para estancias de hasta 180 días.