Isla Mauricio es mucho más que una destino de lunas de miel, y los viajes para solteros en Isla Mauricio revelan un destino multicultural, activo y lleno de personalidad donde el viajero soltero puede disfrutar de las mejores playas del océano Índico sin sentirse fuera de lugar. La sociedad mauriciana, síntesis de culturas india, criolla, francesa y china, crea un ambiente social de una riqueza y una apertura poco común en los destinos insulares de este nivel de belleza natural.
Isla Mauricio suele asociarse con lunas de miel y parejas, pero los viajes para solteros a esta perla del Índico tienen un perfil completamente diferente y igualmente apasionante. Esta isla volcánica de 2.000 km² en el océano Índico es, ante todo, un microcosmos cultural fascinante: hindúes, criollos, chinos y franceses han dejado aquí estratos culturales que se manifiestan en templos coloridos, mercados especiados, playas de ensueño y una gastronomía de fusión única en el mundo.
Lo que hace a Isla Mauricio para solteros especialmente interesante es que, más allá del resort de lujo, existe una isla viva y dinámica que se descubre moviéndose en autobús, parando en mercados de pueblo y buceando en arrecifes de coral sin multitudes.
La capital Port Louis es el primer destino obligado. El Mercado Central, con sus especias, textiles y frutas tropicales, es un espectáculo para los sentidos. El barrio de Chinatown y el Caudan Waterfront, con restaurantes, galerías y bares frente al puerto, concentran la vida urbana más dinámica.
Las playas del oeste y del norte —Flic en Flac, Grand Baie y Trou aux Biches— ofrecen arenas blancas y aguas turquesas protegidas por la laguna. Para los amantes del buceo, los arrecifes alrededor de Blue Bay Marine Park son excepcionales, con tortugas marinas y enormes bancos de peces de colores.
El interior montañoso de la isla también es hermoso: la cascada de Chamarel y las famosas Tierras de los Siete Colores —una formación geológica única— son paradas imprescindibles de cualquier ruta interior.
La vida social para los viajeros independientes se concentra en Grand Baie, en el norte, donde los bares de playa, los beach clubs y las excursiones en catamarán crean un ambiente de encuentro permanente. Las clases de sega, la música y danza tradicional mauriciana, son actividades perfectas para los viajes para solteros que quieren conectar con la cultura local de una forma activa.
La red de autobuses es económica y cubre toda la isla. Evita julio y agosto si buscas garantía de buen tiempo, ya que pueden traer ciclones. La cocina local —el dholl puri y los boulettes de caldo— se come barato en los puestos del mercado. La malaria ha sido erradicada en Mauricio, lo que simplifica la preparación sanitaria del viaje.