Israel es un destino que concentra en un territorio pequeño una densidad de historia, religión, cultura y naturaleza que ningún otro país del mundo puede igualar, y los viajes para solteros en Israel ofrecen la oportunidad de sumergirse en esa complejidad apasionante con la libertad y la profundidad que solo permite el viaje en solitario. Jerusalén, Tel Aviv y el Mar Muerto son tres experiencias tan diferentes entre sí que es difícil creer que estén a menos de dos horas de distancia.
Israel concentra en un territorio del tamaño de Cataluña una densidad de historia, espiritualidad, gastronomía y vida urbana que pocos países del mundo pueden igualar. Para los viajes para solteros, Israel ofrece una combinación irresistible: la Ciudad Vieja de Jerusalén —donde tres religiones mundiales reclaman su lugar más sagrado—, la vibrante vida nocturna de Tel Aviv —la «Ciudad que nunca duerme» mediterránea—, el misterioso Mar Muerto y los desiertos del Néguev. Todo ello accesible en pocas horas de autobús o sherut (taxi compartido).
Explorar Israel para solteros tiene ventajas únicas: el inglés se habla prácticamente en todo el país, la infraestructura turística es de primer nivel, Tel Aviv cuenta con una de las escenas sociales más cosmopolitas del Mediterráneo, y la mezcla de culturas —judíos asquenazíes, sefaradíes, mizrajíes, árabes israelíes, drusos, circasianos— crea un tejido humano extraordinariamente rico para el viajero curioso.
Comenzar en Jerusalén es empezar por el principio del tiempo. La Ciudad Vieja —dividida en cuatro barrios: judío, árabe, cristiano y armenio— se recorre a pie entre el Muro de las Lamentaciones, la Cúpula de la Roca y la Iglesia del Santo Sepulcro: la concentración de significado espiritual en unos pocos kilómetros cuadrados es simplemente abrumadora. El mercado de Mahane Yehuda, conocido como el Shuk, es el corazón gastronómico de la ciudad: un mercado que de día vende hummus y especias y de noche se convierte en una serie de bares que laten con música en vivo.
Tel Aviv es la ciudad que equilibra y descarga tras la intensidad de Jerusalén. El barrio de Florentin tiene arte callejero, bares de vinos naturales y restaurantes de cocina mediterráneo-israelí de altísimo nivel. El paseo marítimo del Tayelet, con sus 14 km de playa urbana, convierte Tel Aviv en una ciudad de playa donde la gente juega al matkot (raquetas), hace yoga y socializa en los chiringuitos los 365 días del año. El Carmel Market de Tel Aviv es el más animado de la ciudad y el mejor para degustar sabich, falafel y burekas de pie junto a los locales.
En el Mar Muerto, flotar en sus aguas saturadas de sal es una experiencia física única imposible de describir hasta que se vive. El Masada National Park, la fortaleza del rey Herodes sobre un acantilado con vistas al desierto y al mar, se puede visitar al amanecer subiendo por la Serpentine Path para ver salir el sol. La ciudad de Haifa con los Jardines Bahá'í en cascada por el monte Carmelo es una visita de medio día absolutamente memorable.
Tel Aviv es uno de los mejores lugares del mundo para el viajero soltero en términos de vida social: los bares del barrio de Rothschild Boulevard, los clubs nocturnos de Florentin y las terrazas del Puerto Viejo reúnen a locales, expatriados y turistas en un ambiente muy abierto. La playa de Gordon Beach y el Frishman Beach son naturalmente sociales. Los hostales de Tel Aviv —como el Abraham Hostel, con fama internacional— organizan excursiones grupales a Jerusalén, el Mar Muerto y Masada donde conocer a otros viajeros solteros es prácticamente automático.
Evita viajar el Shabbat (viernes al anochecer-sábado al anochecer) para desplazamientos entre ciudades, ya que el transporte público se paraliza casi completamente. La mejor época es primavera (marzo-mayo) y otoño (septiembre-noviembre). Las sheruts (taxis compartidos) son el transporte más eficiente en Shabbat. Para los viajes para solteros en Israel, contrata el seguro de viaje con cobertura completa y registra tu viaje en el consulado de tu país antes de partir.